Nos hicieron creer, John Lennon

Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen y evolucionan a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que a otros les falta.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que eso es lo que funciona. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad y decisiones propias podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera del contrato, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados al sufrimiento. No nos contaron que esta fórmula es un engaño, frustra a las personas y que podemos escoger otras alternativas.

Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto… cada uno lo va a tener que descubrir por sí mismo. Y cuando consigas amarte tal como eres, serás feliz y entonces, aparecerá el amor hacia los demás.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día…

Velo grís

Puedes oírme?

Un velo grís se cierne sobre todo lo que alcanzan a ver mis ojos como si de una óptica empañada se tratara. Espero… no debo esperar, pero sigo aquí.

¿Debería hacerte entender que no se trata de hacer lo que deberías sino lo que sientes que debes hacer?

Dejarte llevar por los impulsos que te dicta el cuerpo, salir del camino que ya conoces, acercarte al borde y disfrutar de la vista, dejarte llevar por la brisa, sin prisa… notar que todos tus sentidos se agudizan, respirar hondo y saber que todo esta en equilibrio contigo y lo que te rodea…

¿Sigues ahí?

Que se privatice, Jose Saramago

Que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño, sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí se encuentra la salvación del mundo… Y, metidos en esto, que se privatice también a la puta que los parió a todos.