Lolita, Vladimir Nabokov

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.”

Encontré el ultimo ejemplar en una librería del casco antiguo, éste esperaba paciente en una de las estanterías deseoso de vida. Hacía ya tiempo que esta novela revoloteaba por mi mente con un olor cálido de entre morbo y curiosidad, un olor parecido a la piel bronceada por el sol.

Debo admitir que abrir el libro y navegar por la mente de Nabokov no ha sido tarea fácil, ha sido necesario cerrar el libro, desterrarlo, para luego volver a emprender el vuelo de la obsesión que emana de sus páginas. Se ha planteado ante mi mente como una verdadera prueba de resistencia tanto por su calidad cultural/literaria y su perfecto manejo del lenguaje como por su desafío psicológico ya que conforme avanzas por sus letras el autor te reta a dilemas morales y atenta a la locura de modo constante. (puede que por eso se la haya tachado con adjetivos tales como “escandalosa” “decadente” “ultrajante”, recordemos que es una novela de 1956)

“Y allí está ella, perdida entre todos, royendo un lápiz, detestada por los maestros, con los ojos de todos los muchachos fijos en su pelo y en su cuello, mi Lolita.”

El Mundo Amarillo, Albert Espinosa

Abrir un libro de Albert Espinosa es lo que parece mirarle a los ojos y dejarse llevar por la transparencia de una mirada sincera siendo correspondida del mismo modo.

Al ir pasando páginas te ves envuelto de su “Mundo Amarillo”, ese sitio cálido donde como ya antepone en el prologo, los besos pueden durar diez minutos, los desconocidos pueden tener un papel imprescindible en tu vida, donde el contacto físico pierde su connotación sexual para pasar a ser un acercamiento natural y necesario, donde el cariño es algo tan cotidiano como comprar el pan, donde el miedo pierde su significado y la muerte no es eso que les pasa a los demás, donde la vida es lo más valioso y se saborea hasta el ultimo instante, donde todo esta donde tu quieres que este, sin tabúes, sin normas, con cariño, con caricias, con amor. Un mundo en el que las palabras “creer” y “crear” están a sólo una letra de distancia y esa distancia parece nada.

El Mundo Amarillo es un deleite para los que nos gusta hacer listas en la vida, libretas con notas de esto y lo otro, subjetivas y absolutamente necesarias para sobrevivir y observarse a nivel emocional.

y los Amarillos… esa gente con ojos brillantes que se cruza en tu vida, desconocidos que pueden llegar a modificar tu rumbo con una única conversación.

Lletres, anys i pols

Des de petita m’han fascinat les biblioteques, les llibreries velles, les estanteries plenes de lletres, anys i pols. Obrir un llibre a l’atzar i descobrir el que algú vol explicar, és com trobar un pergamí perdut a la platja. Neix aquella curiositat d’agafar-lo i obrir-te al que algú ha escrit sense pensar amb qui ho trobaria, sense prejudicis, …perquè… no et calen, ni hi ha ningú més que tu amb els ulls sobre les lletres. La tinta sobre el paper sobrepassa totes les fronteres i t’arriba directe al cor.

La curiositat em pot, m’encanta trobar coses perdudes i/o oblidades. Papers de nens arrugats al terra, apunts d’escola que ja no serveixen, agendes d’anys passats plens d’urgències que han deixat de ser importants…Trobar-te davant una estanteria de llibres (si són vells millor) i escollir-ne un, agafar-lo, sentir el tacte del paper, el pes, les sensacions que et produeix simplement per tenir-lo entre les mans, obrir-lo, deixar-lo respirar i olorar-lo. Ja has triat. És el teu… Buscar un racó especial, un moment tranquil i escoltar mica a mica el que t’explica.

És el que entenc per “llibres”… Gent que escriu el que viu sobre pàgines buides, gent que troba pàgines plenes i viu més vegades.