Nos hicieron creer, John Lennon

Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen y evolucionan a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que a otros les falta.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que eso es lo que funciona. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad y decisiones propias podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera del contrato, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los guapos y delgados son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados al sufrimiento. No nos contaron que esta fórmula es un engaño, frustra a las personas y que podemos escoger otras alternativas.

Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto… cada uno lo va a tener que descubrir por sí mismo. Y cuando consigas amarte tal como eres, serás feliz y entonces, aparecerá el amor hacia los demás.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día…

Rima XI, Gustavo Adolfo Bécquer

– Yo soy ardiente, yo soy morena, yo soy el símbolo de la pasión, de ansias de goces mi alma esta llena. A mi me buscas?

– No es a ti, no.

– Mi frente es pálida, mis trenzas de oro; puedo brindarte dichas sin fin. Yo de ternura guardo un tesoro. A mi me llamas?

– No; no es a ti.

– Yo soy un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz. Soy incorpórea, soy intangible, no puedo amarte.

– ¡Oh, ven; ven tú!

Si pudiéramos… Cecilia Spangelberg

Si pudiéramos no sacrificar nuestros propios espacios, que son la magia del espacio compartido… .

Si pudieramos no cambiar aquellas cosas, que fueron las que hicieron que nos acercáramos.

Si pudiéramos dejar de controlar lo que “nos amenaza” en pos de falsos “ajustes”…

Si pudiéramos dibujar lo más rico que esta en nosotros para vivir con otro.

Si para vivir con otro, no hubiera que desdibujar lo más rico que vive en él…

Si pudiéramos comprendernos desde la piel sin dejar de ser piel…

Si pudiéramos dejarnos brillar Sin hacernos sombra…

Si pudiera ser yo, simplemente queriendo estar contigo.

Si pudieras ser tú queriendo estar conmigo .

Si pudiéramos aceptar el desafío de amarnos y respetarnos libremente, tal vez sería hermoso vivir en pareja…..

Desde los afectos, Mario Benedetti

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo…
Que nadie establece normas, salvo la vida…
Que la vida sin ciertas normas pierde formas…
Que la forma no se pierde con abrirnos…
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…
Que no está prohibido amar…
Que también se puede odiar…
Que el odio y el amor son afectos…
Que la agresión porque sí, hiere mucho…
Que las heridas se cierran…
Que las puertas no deben cerrarse…
Que la mayor puerta es el afecto…
Que los afectos, nos definen…
Que definirse no es remar contra la corriente…
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja…
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio…
Que negar palabras, es abrir distancias…
Que encontrarse es muy hermoso…
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida…
Que la vida parte del sexo…
Que el por qué de los niños, tiene su por qué…
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad…
Que saber todo de todos, es curiosidad mal sana…
Que nunca está de más agradecer…
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo…
Que nadie quiere estar solo…
Que para no estar solo hay que dar…
Que para dar, debemos recibir antes…
Que para que nos den también hay que saber pedir…
Que saber pedir no es regalarse…
Que regalarse en definitiva no es quererse…
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos…
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo…
Que ayudar es poder alentar y apoyar…
Que adular no es apoyar…
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara…
Que las cosas cara a cara son honestas…
Que nadie es honesto porque no robe…
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo…
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte…
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente…
Que con los oídos se escucha…
Que cuesta ser sensible y no herirse…
Que herirse no es desangrarse…
Que para no ser heridos levantamos muros…
Que sería mejor construir puentes…
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve…
Que volver no implica retroceder…
Que retroceder también puede ser avanzar…
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol…
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?